Un fraude edificio del INEGI en Puebla, representa grave riesgo de salud para trabajadores


Un fraude resultó el nuevo Edificio Unico del INEGI Puebla anunciado como modelo nacional y a menos de un año de su inauguración constituye un considerable riesgo para la salud de sus trabajadores, quienes en fechas recientes han presentado cuadros complicados de enfermedades respiratorias, incluyendo por lo menos 10 casos graves de personal que terminó hospitalizado.

Trabajadores del INEGI denunciaron que tan solo en lo que va del año, cerca del 20% de sus compañeros han enfrentado diversas dolencias que van desde los resfriados hasta la neumonía y han visto deteriorada su salud por la deplorables condiciones de trabajo ya que el nuevo edificio no cuenta con las condiciones propicias, a tal grado que viven en situaciones extremas de frío y calor, ya que ni siquiera se cuenta con cortinas y la ventilación mínima.

El inmueble tiene amplios ventanales de cristal que han sido cubiertos con cartón y cartulinas, no existe aire acondicionado ni regulador de temperatura y por si fuera poco, los sanitarios no son áreas aisladas constituyendo un peligroso foco de infección al encontrarse dentro de las zonas de trabajo donde se despide un desagradable olor.

Las innumerables quejas que ha desatado lo anterior, no han sido atendidas ni por lo directivos federales que se niegan siquiera a colocar cortinas o persianas, ni a reacondicionar los sanitarios que carecen de techo, como tampoco por los dirigentes sindicales que ni siquiera han brindado el respaldo gremial a los trabajadores afectados.

Autoridades de salud confirmaron que por lo menos en los últimos 3 meses se han reportado casos graves de enfermedades respiratorias de trabajadores del INEGI, algunos de los cuales han tenido que ser hospitalizados o sometidos a tratamientos rigurosos, entre los cuales se cuentan dos casos de neumonía y 3 con influenza severa atendidos en el ISSSTE, aunque los responsables de salud se negaron a ratificar que tal situación la propicien tales condiciones de trabajo.

Conforme al proyecto ejecutivo, el citado edificio debió contar con estudios térmicos, energéticos y bioclimáticos para determinar el comportamiento higrotérmico de los espacios, para generar en su interior un ambiente de confort para las personas, así como un gran ahorro de energía, lo que solicitan sea investigado ya que en la realidad nada de lo anterior se observa en su funcionamiento cotidiano.

Los trabajadores consideran que la construcción del inmueble estuvo marcado por la corrupción dado que además de no contar con lo más elemental para generar un mínimo de confort para el desarrollo de su trabajo, el edificio parece dar muestras de estar en obra negra e inconcluso; por si no fuera suficiente, ni siquiera cuenta con el espacio adecuado de estacionamiento y ya se les ha informado a los trabajadores que en fecha próxima tendrán que pagar una cuota de entre 300 y 500 pesos mensuales por aparcar sus vehículos en una zona externa.

Los afectados indicaron que ante la negativa a revisar y mejorar sus condiciones de trabajo, solicitarán a la Presidencia de la República su intervención para resolver la problemática, con todo y que el INEGI constituye un organismo autónomo, así como a la Auditoria de la Federación para que investigue la realización de la obra y se obligue a la constructora a los ajustes necesarios, en tanto que se sancione a los funcionarios que permitieron tan deficiente construcción y se determine si existieron irregularidades en la ejecución de la obra.