La alta representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, y el ministro cubano de Asunto Exteriores, Bruno Rodríguez, han formalizado esta mañana en Bruselas el final de la posición común que durante los últimos 20 años ha marcado las relaciones entre la isla y el continente. "Arranca hoy una nueva era en nuestras relaciones que genera nuevos espacios", ha asegurado la italiana.
Desde 1996, los pasos al frente en el diálogo político y comercial con Cuba estaban vinculados, obligatoriamente, a avances en los derechos humanos y la situación de las libertades en Cuba. A partir de ahora, esto queda atrás. La preocupación por la lenta transición hacia una democracia, las libertades y la persecución política sigue existiendo, sobre el papel al menos, pero se opta por no usarlo como impedimento. Bruselas confía en que con más cercanía y aumento de los flujos comerciales la situación de la isla vaya mejorando poco a poco, siguiendo la línea 'aperturista' que la mayoría de los ministros ve en La Habana desde que Raúl Castro asumió el poder.
"Hoy hemos firmado el acuerdo. En el mismo momento ha derogado la posición común de 1996. Los lazos son profundos y fuertes, y es natural estar muy cerca de Cuba. Cuba está cambiando profundamente y la UE la acompaña en este proceso. Con el acuerdo tendemos la oportunidad de llevar la relación a un nuevo nivel que refleja los fuertes lazos que nos unen", ha insistido la alta representante europea. "Se abre una etapa promisoria en los vínculos entre la Unión Europea y Cuba", ha coincidido el canciller Rodríguez.
Para el enviado de Castro, "las relaciones con la UE son de carácter histórico. Hemos llegado a este punto después de un lago proceso. Existen tradiciones fecundas y hemos pasado por momentos de desencuentro", pero "la eliminación de la poción común reestablece la normalización de relaciones. Ha sido un esfuerzo de largos años", pues, ha recordado, "en 1988 Cuba ofreció a las Comunidades iniciar un acuerdo de esta naturaleza y 20 años después, con la presidencia francesa, se sentaron las bases que nos han permitido llegar hasta aquí".
