Más de medio millón de rumanos toman las calles contra la corrupción


Las protestas masivas en Rumania, consideradas las más importantes de su historia, provocaron que el gobierno anunciara la derogación de un decreto que despenalizaba ciertos delitos de corrupción.

El decreto había sido aprobado el martes pasado, sin pasar por el Parlamento, y desde entonces centenas de miles personas habían salido cada día a las calles del país, la más numerosa habría reunido a cerca de 600 mil ciudadanos.

Entre otras cosas, el decreto establecía un mínimo de 44 mil euros de infracción para poder empezar a perseguir los delitos financieros, además el gobierno tenía entre manos un proyecto de ley para sacar de prisión a políticos ya condenados por corrupción.

La explicación oficial era que el decreto iba a alinear el código penal con la Constitución, y además iba a reducir la población carcelaria, los críticos replicaban que en realidad lo que buscaba el gobierno era sacar a miles de funcionarios y políticos encarcelados por grandes redadas en los últimos años.

"El gobierno quiere legalizar el crimen de cuello blanco, que es el más insidioso", aseguraba Sergiu, un empleado de banca de 43 años y manifestante en la plaza Victoriei de la capital, esta plaza se había convertido en el epicentro de las protestas, donde los manifestantes hicieron sonar vuvuzelas y entonaron incansablemente el himno nacional, "¡Despiértate rumano!".