El ADN rescatado de la placa de uno de los neandertales de El Sidrón sugiere que, hace 49 mil años, masticaba corteza de álamo, una fuente natural de ácido salicÃlico, el ingrediente analgésico de la aspirina.
El individuo sufrÃa un absceso dental, una infección con pus, según revelan sus restos fósiles. “La corteza no tiene valor nutritivo, ¿para qué iba a masticarla si no era para calmar el dolor?”, se pregunta Lalueza-Fox, del Instituto de BiologÃa Evolutiva, en Barcelona. El neandertal, además, consumÃa Penicillium, un hongo con propiedades antibióticas.
Los resultados, publicados hoy en la revista Nature, respaldan los de otro estudio de 2012, que concluyó que los neandertales de El Sidrón empleaban plantas como la camomila, que mejora la digestión, y la aquilea, con propiedades antiinflamatorias.
La prehistoriadora británica Karen Hardy, de la Universidad Autónoma de Barcelona, es coautora de ambos trabajos. “Todos los animales del mundo se automedican. Los perros, por ejemplo, comen hierba para vomitar. Para mÃ, lo sorprendente serÃa que los neandertales no automedicaran”, reflexiona.
Las investigaciones de los últimos años han sepultado la caricatura de seres infrahumanos que perseguÃa a los neandertales. Los miembros de la especie se adornaban con plumas vistosas, poseÃan una tecnologÃa digna, cocinaban con fuego, enterraban a sus muertos y practicaban sexo con humanos modernos hace más de 100 mil años. “Los neandertales eran inteligentes y tenÃan un conocimiento ecológico que nosotros hemos perdido”, indicó la investigadora.
