La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos usó herramientas informáticas para tener acceso secreto a teléfonos móviles, tablets, televisiones inteligentes y posiblemente hasta automóviles, según información difundida por Wikileaks.
Wikileaks difundió casi 8 mil páginas web y 943 adjuntos que detallan herramientas de software empleadas por la CIA para intervenir y hasta tomar control total de aparatos móviles y computadoras. La organización de promoción de transparencia informó que es sólo la primera de una serie de revelaciones, pero que esta es la publicación más grande de documentos confidenciales sobre la agencia.
Las herramientas pueden esencialmente tomar control de aparatos y equipos de Apple, Google Android y Samsung e intervenir casi todos los principales sistemas operativos, incluidos los de Microsoft y Linux.
Las revelaciones más notables incluyen que la CIA y agencias de inteligencia de países aliados han logrado evadir la protección de sistemas de cifrado en teléfonos y servicios de mensajería como Signal, WhatsApp y Telegram tomando control del aparato mismo.
Con ello, según explicó Wikileaks en su análisis, los espías cibernéticos pueden obtener los mensajes de texto y audio antes de que sean cifrados por los servicios de privacidad, según lo anterior, los servicios de mensajería son seguros, ya que no hay indicación de que hayan sido penetrados, pero el aparato en que funciona es vulnerable al hackeo gubernamental.
La organización encabezada por Julian Assange, quien sigue refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres, indicó que había editado los documentos para evitar divulgar identidades y otra información, Wikileaks ha sido criticada por falta de cautela al publicar datos personales e identificar a individuos en documentos secretos en el pasado, pero aclaró que entre los nombres ocultados están incluidos “decenas de miles de objetivos y máquinas de la CIA a través de América Latina, Europa y Estados Unidos.
La CIA y la Casa Blanca rehúsan comentar, por ahora, la divulgación, o verificar si es genuina, pero expertos, incluidos ex oficiales de inteligencia consultados y el propio Snowden, consideran que, por ahora, todo indica que los documentos son legítimos.
