Uno de los principales operadores del PRI en la campaña del actual presidente, Enrique Peña Nieto, durante las elecciones de 2012, Fernando Espino Arévalo, se sumó al partido Morena para apoyar a la candidata a gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez.
Calificado por el propio dirigente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, como parte de la mafia en el poder, Fernando Espino, ha sido un cacique sindical que se ha enriquecido inexplicablemente luego de ser por más de 30 años, líder charro del Sindicato de Trabajadores del Metro en la Ciudad de México.
El Líder sindical que también ha sido diputado en 5 ocasiones por el PRI fue presentado por la propia candidata morenista como parte de su equipo y de la gente que la respaldará en la presenta campaña, en la que, según diversas encuestas, mantiene un empate técnico con el candidato precisamente del PRI, Alfredo del Mazo.
El anunció fue duramente criticado por seguidores de López Obrador que rechazaron que nuevamente se permita el ingreso a su partido de personajes marcados por la corrupción y cercanos a los grupo de poder que dicen combatir, luego que en redes sociales fuera exhibida dicha alianza por el prestigiado periodista, Julio Hernández, quien colabora, entre oros medios, para La Jornada, afirmando: "Extraños compañeros de camino hace el pragmatismo electoral extremo. ¿Ese es el camino?".
