Apple introducirá en su nuevo teléfono inteligente una pantalla OLED, que ofrece imágenes nítidas y utilizan menos energía de la batería, ya que la luz azul tiene una frecuencia más alta que el rojo y el verde, con la suficiente energía como para descomponer los enlaces químicos.
La tecnología OLED que ahora utilizarán los iPhone, han ofrecido la promesa de mejores pantallas durante decenios aun cuando el mercado era dominado por los LCD, o pantallas de cristal líquido.
Las pantallas OLED pueden ser más delgadas, más eficientes energéticamente y producir colores negros más profundos porque los píxeles orgánicos pueden brillar por sí solos, mientras que los LCD requieren de un panel con trasfondo iluminado.
