No hay que odiar a los mosquitos sólo por sus picaduras o sus zumbidos nocturnos, expresó Lilia Cedillo RamÃrez, quien ha realizado investigaciones en el Departamento de MicrobiologÃa de la Universidad de Alabama, Estados Unidos. “Hoy en dÃa, los mosquitos son considerados los mayores asesinos de la humanidad, al transmitir enfermedades como la malaria, el dengue y el Chikungunya, entre otras”, se lee en su libro Bichos, bichos y ¡Salud para todos!, el tercero de una serie editada por la BUAP.
A inicios del mismo año en que fue publicado este texto, la Organización Mundial de la Salud alertaba al mundo extremar precauciones por la aparición del Zika, un virus que también se trasmite por picaduras de mosquitos y que se ha relacionado con enfermedades neurológicas severas en miles de recién nacidos en Brasil. Desafortunadamente, dada la similitud climatológica de varios paÃses del continente, que favorece la presencia de estos insectos, afectó también a otras 33 naciones.
“En colaboración con el HUP hemos vigilado la aparición de nuevas enfermedades como la Chikungunya y el Zika, que son trasmitidas por virus. Estas dos -de reciente aparición en México y el estado-, junto al dengue, son padecimientos que comparten varios sÃntomas; por ello, resulta necesario utilizar técnicas de biologÃa molecular para hacer estudios diferenciales”, comentó Cedillo RamÃrez.
Causan fiebre, dolor en las articulaciones y cabeza, asà como malestar general. En el caso del dengue -más frecuente en México-, el peligro puede incrementarse si se presenta el del tipo hemorrágico, ya que pone en riesgo la vida del paciente.
La investigadora de la BUAP explicó que es probable que haya un aumento en la incidencia de casos de dengue hemorrágico “cuando al principio de la temporada predomina uno de los cuatro tipos de microorganismos que generan el dengue (dengue 1, 2, 3 o 4) y al final de la temporada aparece otro”. Por ello, dijo, deben hacerse diagnósticos certeros sobre el tipo de virus que prevalece durante la temporada de brotes.
En el caso del virus del Zika –que se ha vinculado con la aparición de microcefalia en recién nacidos cuyas madres adquirieron la infección durante el embarazo-, es importante hacer un buen diagnóstico que lo distinga de las infecciones causadas por el virus Chikugunya. En ese sentido, informó, en el Centro de Detección Biomolecular se realiza el diagnóstico de las infecciones causadas por estos tres virus, bajo la coordinación del maestro en ciencias Sergio Tepacnécatl Xihuitl.
Vigilancia epidemiológica al servicio de Puebla
Año con año, el virus de la Influenza AH1N1 afecta el tracto respiratorio de personas consideradas en grupos de riesgo, como los pacientes diabéticos, inmunosuprimidos, con sobrepeso o con alguna enfermedad cardiaca. “Esta afección debe ser atendida de manera oportuna para evitar complicaciones”, señaló la investigadora.
“En colaboración con el HUP hemos dado seguimiento a la incidencia del virus, ya que anualmente hay brotes -a veces importantes, otras no-, pero la idea es seguir vigilantes de cómo se comporta, sobre todo durante la temporada invernal y cuando se da la transición a primavera, meses en los que existe más posibilidades de manifestarse”, comentó.
Con este propósito, durante el año pasado se procesaron 83 muestras para el diagnóstico del virus de la influenza. “Estos análisis forman parte de las acciones que el Centro de Detección Biomolecular realiza en torno a la vigilancia epidemiológica, la cual es una herramienta fundamental para tomar medidas preventivas que disminuyan el impacto de las emergencias sanitarias causadas por microorganismos”, concluyó Cedillo RamÃrez.
