Obligan al presidente de Cholula a reparar escuelas y le exigen que no se las quede


Padres de familia de la escuela Lázaro Cárdenas de San Pedro Cholula obligaron al presidente municipal, José Juan Espinosa Torres, a reparar sus instalaciones dañadas por el sismo, en las que pretendían reanudar clases pese al peligro que representa, así como a firmar un convenio para evitar que el servidor público se apropie del inmueble tras su rehabilitación.

Luego de que con la complicidad del regidor de educación, Marcelino Calzadilla, el gobierno de San Pedro Cholula había declarado "saldo blanco" y "daños mínimos en las escuelas del municipio", anunciando que desde el lunes pasado se podrían reanudar las clases en todos los planteles, quedó al descubierto que escuelas como la mencionada, no están en condiciones seguras de seguir operando y representan un grave peligro.

Gracias a la intervención del gobierno del estado y de la SEP, finalmente se acordó mantener la suspensión de clases en este municipio y desconocer las revisiones que había realizado un equipo inexperto de funcionarios municipales para volver a realizarlo con peritos y profesionistas certificados.

De las nuevas revisiones surgió que la citada escuela tiene daños estructurales que pretendían ocultar el presidente y regidor, mismas que requieren de una intervención mayor, por lo que no podrá continuar funcionando hasta su rehabilitación total, por lo anterior, una numeroso grupo de padres de familia manifestó desde ayer su descontento por la actuación del gobierno municipal, desconociendo las gestiones y revisiones que realiza el señor Marcelino Calzadilla, quien solo cuenta con estudios de secundaria, exigiendo que el alcalde les diera la cara.

Este jueves obligaron a Espinosa Torres a dar una explicación de la situación del plantel y a conseguir un espacio apropiado para la reubicación de los alumnos, luego que ofreciera disparatadas propuestas como trasladar la escuela a una plaza comercial donde se tomaría clases en medio de locales comerciales y compradores, propuesta que fue rechazada junto con otras que recibieron un "Noo" rotundo de los padres de familia .

Asimismo los padres de familia le recordaron que su gobierno acostumbra apropiarse de escuelas para darles otro uso, como lo hizo con el CAIC, por lo que exigieron que firmara un convenio donde se comprometía a regresar las instalaciones una vez reparadas.

Ante la presencia de funcionarios estatales y la presión de los padres de familia, el servidor público tuvo que aceptar las exigencias de los ciudadanos quienes además reclamaron que la intervención del gobierno sea rápida y expedita y no como acostumbra en otras áreas de gobierno.