Un video de vigilancia y el uso del teléfono celular de la universitaria desaparecida, Mara Fernanda Castilla Miranda, incriminó al conductor del corporativo Cabify, quien a menos de 100 horas de la desaparición de la jovencita, ya fue detenido y es investigado por el delito de privación ilegal de la libertad, sin que al momento se conozca la ubicación de la víctima.
Mara Fernanda habría salido la noche del sismo, el pasado jueves a divertirse en la zona de antros de Cholula acompañada de sus amigos, quienes como en otras ocasiones la llevarían hasta su domicilio ubicado en la ciudad de Puebla en la zona de Mayorazgo.
Poco antes de las 5 de la madrugada cuando los jóvenes se retiraban de un bar, al cruzar por la avenida 5 de mayo en dirección a la Recta a Cholula fueron detenidos por un operativo de alcoholimetría y como el conductor resultó positivo fue detenida la unidad en que viajaban, por lo que la universitaria decidió continuar su viaje usando los servicios del corporativo Cabify.
A las 5:06 un vehículo tipo Sony conducido por Ricardo Alexis López Díaz, inició el servicio solicitado rumbo a los condominios donde residía la estudiante originaria de Jalapa, Veracruz, a razón de que realizaba estudios en Ciencias Políticas en la UPAEP.
La unidad de Cabify tomó la Recta a Cholula en dirección a Puebla capital, conectó con periférico hasta la carretera federal a Atlixco y en dirección a Puebla se dirigió hasta la avenida Municipio Libre, luego debió doblar en la 11 sur pero continuó en dirección a Camino Nacional, para luego regresar a la 11 sur tras una vuelta en U, avanzó unas calles sobre la 11 frente a un mercado y luego dobló a la derecha para llegar al edificio de condominios Mayorazgo.
Durante el trayecto a las 5:21 Mara se comunicó con su hermana Karen y la informó del incidente con el alcoholímetro y que se encontraba camino a su casa, esa fue la última vez que sus familiares tuvieron contacto con la joven que hasta el momento se encuentra desaparecida.
Por datos aportados por un video de vigilancia del domicilio de la veracruzana, la Fiscalía General del Estado de Puebla, que inició la investigación el mismo día de su desaparición, corroboró que el taxi ejecutivo, en efecto había llevado a la joven hasta su domicilio, sin embargo, nunca descendió de la unidad.
El conductor luego de errar el trayecto, se estacionó frente a la torre siendo aproximadamente las 5:48 horas, apagó las luces de la unidad y por unos ocho minutos no se captó ningún movimiento ni del auto, ni de sus ocupantes, tras ese lapso de tiempo, el conductor encendió las luces internas y volteó hacia el asiento trasero donde se presume viajaba la mujer.
Antes de apagar la iluminación interna se aprecia que el hoy implicado en la desaparición de Mara Fernanda, extiende la mano hacia atrás y posteriormente apaga las luces, se puede deducir que probablemente la joven se habría quedado dormida pues no lo había hecho durante toda la noche anterior y también, como sus compañeros, había consumido alcohol.
Quizá tal circunstancia permitió que el conductor la privara de su libertad, como hoy se le acusa, pues en el video se observa que tras inspeccionar el estado de la joven, aproximadamente a las 6:02 el vehículo con las luces delanteras apagadas inicia la marcha hacia atrás solo con la iluminación de los focos de reversa, hasta que se pierde del enfoque de la videocámara.
El conductor habría sido citado para declarar al respecto al día siguiente de la desaparición, entonces declaró que en efecto era el responsable del servicio de traslado y que lo había realizado como se le solicitó, para lo cual presentó el trayecto que electrónicamente registra la aplicación usada por el corporativo, pero dijo adicionalmente que había escuchado que la joven se había quedado de ver con otra persona durante una llamada realizada en el camino y que al concluir el viaje se había bajado en la dirección convenida.
Quizá para hacer más creíble su versión, tras su declaración ministerial, el conductor usó el teléfono celular de la muchacha desaparecida para contactar a sus familiares y decir que ella estaba bien, pero que no regresaría a su domicilio, lo que fue informado a la fiscalía de inmediato, que logró la ubicación del origen de la llamada ya que el dispositivo contaba con localizador GPS.
El rastreo del aparato celular y del conductor, que era vigilado, coincidieron y arrojaban una ubicación al noroeste del estado de Tlaxcala, lo que sumado a otros datos de prueba técnicos, permitieron a las autoridades ministeriales obtener una orden de aprehesión que se cumplimentó la tarde del pasado martes, en colaboración con autoridades tlaxcaltecas, deteniendo al probable responsable del ilícito mencionado en el municipio de Terrenate del citado estado.
Desde entonces el implicado se encuentra declarando ante la fiscalía y se espera a la brevedad dar con el paradero de la joven desaparecida, en tanto que la ampliación de la información será presentada el próximo miércoles, sí así lo permiten las investigaciones en marcha.

