El Presidente de Cholula y sus amigos legalizan abusos contra comerciantes, acusan regidores


El municipio de San Pedro Cholula se gobierna con las ocurrencias y decisiones de un grupo de amigos del Presidente José Juan Espinosa Torres, expresaron regidores cuyas opiniones y facultades legales son ignoradas y ni siquiera tienen acceso a los reglamentos y acuerdos que aprueba el Cabildo, como sucedió en su más reciente sesión.

Durante el debate y discusión para modificar el Bando de Policía y Buen Gobierno, el alcalde fue cuestionado por lo anterior, luego que legalizó las arbitrariedades que comete la policía al detener a comerciantes, decomisar sus productos y encarcelarlos, y tras el escándalo que se suscitó por la difusión de un video donde se da testimonio de abusos cometidos contra un modesto vendedor de chapulines comestibles.

Durante la sesión en la que el presidente municipal no tuvo mayoría y solo contó en casi todas las votaciones con 6 votos de los 12 regidores, viéndose obligado a votar él mismo para favorecer sus propuestas, los regidores reclamaron la falta de consensos y lo más grave, que se les ocultara información que solo conocen cuando se va a votar, ignorando a la ciudadanía que ha venido rechazando los abusos de poder que comenten.

Al respecto el regidor Pablo Melgarejo reclamó que un reglamento que afecta a comerciantes del municipio no haya sido entregado para su estudio con días previos cuando se afirmó que llevó años su elaboración y acusó al alcalde a aprobarlo únicamente con los votos de sus amigos e ignorar al resto de los representantes populares que integran el órgano de gobierno, incluso a propia sociedad cholulteca que públicamente ha manifestado su rechazó a la forma de gobierno de la actual administración.

En el mismo sentido se expresaron Arturo Carranco Blanca y Ricardo García Coconi, cuando se aprobó sin tener la mayoría de los votos del total de regidores, la expropiación del terreno del parque de Los Coyotes, predio que años atrás fue donado al Ayuntamiento y que no requería tal expropiación, igual situación se presentó ante la clausura de dos antros cuyo funcionamiento, el propio gobierno de José Juan Espinosa toleraba y en el cuyas inmediaciones se suscitó un homicidio.

Sobre éste último punto incluso ni siquiera se les permitió a los representantes populares expresar sus puntos de vista, ya que el secretario Ignacio Molina, les negó la palabra y levantó la sesión, cuando los regidores protestaban porque la medida se tomaba hasta ahora que hay un muerto mientras se toleran decenas de postíbulos, muchos de ellos, propiedad de amigos del propio presidente que funcionan con total impunidad y al margen de la ley.