Un deslizamiento de tierra arrasó un pueblo del sur de Chile, el cual fue declarado zona de catástrofe por la presidenta Michelle Bachelet, dejando 11 muertos y 15 desaparecidos en las cercanías del poblado conocido como Villa Santa Lucía.
El siniestro se produjo en la región de Los Lagos a unos mil kilómetros al sur de Santiago, donde las intensas lluvias provocaron el desbordamiento de algunos ríos y un alud que sepultó gran parte de este pueblo, se declaró zona de catástrofe en la localidad, una medida que le permite destinar mayores recursos económicos y movilizar más equipos de rescate para esa zona.
Según los primeros informes, el deslizamiento de tierra arrasó unas 20 casas y algunos vehículos quedaron destruidos, mientras que el pueblo se quedó sin electricidad y sin servicio de agua potable, los equipos de emergencia tardaron en llegar al sitio debido a su lejanía y a que los caminos que la conectan se encontraban bloqueados por barro y piedras.
La Fuerza Aérea de Chile y la Policía envió ayuda en helicópteros, mientras que la Marina movilizó embarcaciones hasta el puerto más cercano a la zona del incidente. "Vamos a contar con todos los recursos que sean necesarios para enfrentar este nuevo desastre de la naturaleza", afirmó Bachelet.
