El municipio de San Pedro Cholula será endeudado por su actual presidente, José Juan Espinosa Torres, quien a menos de 9 meses de que acabe su gobierno pretende solicitar préstamos por cerca de 110 millones de pesos para dos obras no prioritarias como los son la construcción de una cárcel y la iluminación de carreteras a Coronango y Nealtican.
En medio de una crisis de legitimidad, luego de perder el respaldo de la mitad de los regidores del Cabildo, ante el rechazo ciudadano que ha dejado de pagar impuestos a través de un huelga de pago del predial promovida desde hace un año y que en el actual ejercicio sumó al 63% de los contribuyentes y asechado por denuncias que lo relacionan con la contratación de empresas fachada, el alcalde solicitará dos préstamos para medio concluir su errática gestión.
Tratando de justificar una medida que podría comprometer gravemente la viabilidad del Ayuntamiento a futuro, Espinosa Torres ha informado que los créditos con los que endeudará al municipio fueron avalados por una consulta ciudadana en la que participaron menos de dos mil ciudadanos de los 130 mil que habitan en la demarcación.
Sin embargo los empréstitos estaban aprobados desde antes de su presunta consulta, pues tiene más de dos años intentando construir una nueva cárcel, que ahora será edificada y administrada por el gobierno estatal, donde el municipio aportará 50 millones de pesos, acción que nada tiene que ver con las necesidades fundamentales de la ciudadanía.
Por lo que toca al programa de instalación de luminarias, ha sido una exigencia desde que inició su gobierno ante el inoperante funcionamiento del servicio de alumbrado público, sin embargo, el programa que pretende llevar a cabo se centra en iluminar no los barrios y juntas auxiliares que requieren el servicio, sino carreteras que comunican a otros municipios donde es reducido el tránsito de la población.
El crédito que solicitará para luminarias sería de entre 50 y 60 millones de pesos, según lo anunció desde el año pasado y ahora lo ha justificado diciendo que es una petición de los contribuyentes que participaron en un vacilada denominada "Presupuesto participativo" y se concretaría con el esquema PPS, un modelo que cuando lo empleó el gobierno del estado, fue rechazado por el propio José Juan Espinosa.
La millonaria deuda que pretende contratar, además, se da luego que el año pasado fueran difundidas graves irregularidades en el manejo de las finanzas municipales, que relacionaban a Espinosa Torres con la contratación de empresas inexistentes, a través de las cuales, presuntamente, se habría triangulado dinero público en medio de la opacidad que han caracterizado sus 4 años de gestión.
