Identifican proteínas que provocan la adicción al tabaco


Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas Southwestern, en Dallas, identificaron y describieron en tercera dimensión a un grupo de proteínas que se adhiere a la nicotina y viajan en el humo de los cigarrillos, volviéndolos extremadamente adictivos.

Estas proteínas bloquean la acción de dos neuroconductores y sustituyen su función, por lo cual el cuerpo siente la necesidad de recibirlas y las personas vuelven a fumar. El reporte de la descripción de estas proteínas indica que el conocimiento de cómo operan las proteínas recién descubiertas podría ayudar a que las terapias médicas para dejar de fumar sean más eficientes y con menos efectos molestos para las personas que quieran suspender el consumo de tabaco. 

Los resultados de su investigación fueron publicados en la revista británica Nature. En el reporte se pueden observar los planos a escala atómica de la clase más abundante de receptores nicotínicos de la acetilcolina cerebral. La comprensión estructural de las proteínas puede ayudar a bloquear la acción adictiva.

“Cuando este receptor se une al neurotransmisor acetilcolina o a la nicotina, conduce a la activación de la neurona, que luego envía señales a otras neuronas”, explicó el doctor Ryan ­Hibbs, autor del estudio y profesor asistente de Neurociencia y Biofísica en la Universidad de Texas Southwestern. “Este proceso de neurotransmisión química influye en toda la rápida comunicación entre las neuronas. Este receptor específico está estrechamente vinculada a la adicción a la nicotina”.

Los investigadores obtuvieron las estructuras de alta resolución usando un equipo especializado que tiene un valor de 22.5 millones de dólares. Se trata de un equipo de Microscopía Cryo-electrónica, en el que las muestras son congeladas rápidamente para evitar la formación de cristales de hielo que alteren la estructura molecular. Así, es posible mirar y describir moléculas orgánicas a temperaturas de menos 321 grados Fahrenheit, menos 196 grados centígrados, que son consideradas temperaturas criogénicas.