El secuestro y asesinato del estudiante de contaduría, Aldo Islas Todd, cometido el 17 de mayo, fue planeado por un estudiante de la BUAP que era su compañero de estudio quien junto con otros de sus amigos lo engañaron bajo el argumento de que le presentaría a unas jovencitas con la que podría tener relaciones para poderlo llevar hasta un motel donde se cometió el crimen.
El principal sospechoso de planear, organizar y llevar a cabo el crimen, según sus compañeros de estudio de la BUAP, responde al nombre de Uriel Jordan Teyssier, es originario de San Martín Texmelucan y amigo de la víctima desde que ambos ingresaron a la BUAP.
Para cometer el secuestro se valió de sus amigos de dicho municipio que conoció cuando la mayoría de ellos estudiaron el bachillerato, así como de un hombre mayor, que según las deducciones les habría dicho las características de la persona a secuestrar.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Puebla, tras narrar la mecánica de los hechos, indicó que los 5 involucrados, que fueron identificados como Guadalupe N., de 18 años de edad; Nayeli N., de 15 años de edad; Jorge Luis N., de 19 años; e Iván Cándido, de 35 años de edad, originario de la Ciudad de México ya están detenidos y será sujetos a proceso por los delitos de secuestro y homicidio, pudiendo alcanzar penas de hasta 170 años de prisión.
Conforme a la hipótesis de la fiscalía basada en diversas pruebas, Uriel y sus cómplices se reunieron el día de los hechos en Texmelucan y viajaron a la ciudad de Puebla, donde previamente se habían quedado de ver con Aldo en Plaza Dorada, ahí le presentaron a las mujeres que los acompañaban y los seis de común acuerdo decidieron trasladarse a un motel para tomar bebidas alcohólicas.
De plaza Dorada, en un taxi se dirigieron al motel 5 Villas y después al Miño, ahí sometieron a Aldo y lo obligaron a hablar con su familia para decir que estaba secuestrado, pidiendo un rescate inicial de 750 mil pesos, se cree que en determinado momento Aldo opuso resistencia y fue asfixiado.
Con el secuestrado ya muerto, los involucrados abandonaron el motel, según las cámaras de videovigilancia, primero salieron dos personas, luego otros dos y al final uno más, pero siguieron exigiendo el pago del rescate, realizando hasta 12 llamadas.
En la última habían pactado ya recibir el pago, justamente en Texmelucan, lo que llevó a las autoridades a investigar a sus amigos originarios de dicho lugar, toda vez que los testigos de los hechos habían referido que tanto en el trayecto que realizaron en taxi, como al llegar a los dos moteles, victimarios y víctima, mostraron un trato amistoso.
Con las pruebas correspondientes, se giraron las órdenes de aprehensión en su contra, mismas que fueron cumplidas el pasado sábado, de acuerdo con la autoridad ministerial, éste era el primer secuestro en el que participaban y ninguno de los involucrados cuenta con antecedentes penales.
