Un aparatoso y trágico derrumbe de un edificio de viviendas se suscitó en la ciudad rusa de Magnitogorsk, en la región de los Urales, que ha dejado al menos cuatro muertos y decenas de desaparecidos.
Las autoridades creen que el desplome del enorme bloque de pisos de la época soviética se ha producido debido a una explosión de gas, aunque se ha creado un comité para coordinar las pesquisas, en tanto, labores de rescate, a las que está previsto que se sumen 500 efectivos de los servicios de Emergencia, están siendo muy complicadas debido a las bajas temperaturas que rondan los 30 grados bajo cero.
El presidente ruso, VladÃmir Putin, ha viajado a la zona y se ha reunido con los afectados por el suceso y sus allegados; también con las autoridades locales, según ha informado el Kremlin. A la ciudad, situada en los Urales del sur, no lejos de la frontera con Kazajistán y a 1.400 kilómetros al sureste de Moscú, se habÃan desplazado estaban ya la ministra de Sanidad, Veronika Skvortsova, y el jefe para Situaciones de Emergencia, Yevgueni Zinichev.
El bloque de pisos que se ha venido abajo, fue construido en 1973 y tenÃa nueve plantas. El derrumbe ha afectado a siete, de la segunda, donde se cree que se produjo la explosión, a la novena, afectando a más de 50 viviendas donde residÃan oficialmente unas 120 personas, aunque las autoridades no saben cuántas estaban en casa en ese momento.
