Bases militares de Estados Unidos instaladas en Irak fueron atacadas por la Guardia Revolucionaria de Irán con al menos 13 misiles balísticos, hecho que fue considerado como respuesta al asesinato del general iraní Qasem Soleimani.
Los proyectiles impactaron contra la base de Ain al Asad, situada en el oeste de Irak, donde están desplegadas tropas estadunidenses, según confirmaron fuentes tanto de la policía como del ejército iraquí, así como otros dos puntos estratégicos.
Un reporte inicial, compartido por la cadena CNN, sobre el ataque en Ain al Asad informó que los misiles balísticos cayeron sobre una zona de la base donde no había personal militar de EU, aunque al cierre de la edición no existían reportes concretos sobre posibles muertos o heridos.
El Pentágono confirmó por su parte tanto el ataque en Ain al Asad como otro ocurrido en las inmediaciones de otra base militar en Erbil, en el norte de Irak, donde según reportes cayeron dos proyectiles.
