Para los que responsablemente van a dejar los cubrebocas quirúrgicos para el personal médico y piensan fabricar unos caseros usando los tutoriales que existen en internet, van aquí algunos datos importantes que deben tomar en cuenta.
Hace apenas unas horas ya se habrán enterado que en algunas partes del mundo como en Lombardía, Italia, se ha decretado la obligatoriedad de usar cubrebocas a toda persona que se ve obligada a salir a la calle, pero en otros lugares, como en el caso de México, se recomienda no usarlos, no porque no sean necesarios sino sobre todo ante la gravedad que puede tomar la pandemia en las próximas semanas y que puede provocar que el personal médico y sanitario llegue a sufrir un desabasto.
Para favorecer ambos aspectos, algunos proponen no adquirir los cubrebocas profesionales y en su lugar fabricar unos caseros, incluso que no sean del todo desechables y se puedan lavar y reutilizar, ¿Qué tan útil es la propuesta?
Por supuesto que cualquier medida encaminada a protegernos del contagio será recomendable, pero también es importante saber el alcance de la protección, para no caer en falsas expectativas y tener en claro que un cubrebocas casero nos da cierto grado de protección, pero no es del todo efectivo.
Investigadores de diversos países coinciden en señalar que la fabricación de cubrebocas no nos protege del todo del coronavirus, pero es una forma de dejar libres las mascarillas quirúrgicas para el personal sanitario que las necesita.
Otros indican que su uso está justificado en caso de desabastecimiento, ya que la población normal no necesita mascarillas, pero si deciden usarlas deben saber aspectos como el hecho de que el coronavirus tiene solamente 129 nanómetros de diámetro y en algunos materiales usados en mascarillas caseras se puede colar.
En las mascarillas industriales existen varios grados de filtrado, por ejemplo el FFP1 tiene un 78% de eficacia, protege residuos no tóxicos y olores, el FFP2 con 92% de eficacia, protege de sustancias no tóxicas y elementos fibrogénicos y el FFP3 con 98% de eficacia de filtración es capaz de proteger sustancias tóxicas, venenosas, aerosoles, humo y esporas de hongos; se recomienda a los médicos en sus protocolos contra el coronavirus el uso de las mascarillas FFP2 y FFP3.
Ahora bien sabiendo ya que un cubrebocas casero no da una protección del todo efectiva, aunque en algo ayuda, otorga cierta sensación de protección y hasta puede permitir que con quien interactuamos tome una sana distancia, es igual de importante seguir algunas recomendaciones.
Ahora bien sabiendo ya que un cubrebocas casero no da una protección del todo efectiva, aunque en algo ayuda, otorga cierta sensación de protección y hasta puede permitir que con quien interactuamos tome una sana distancia, es igual de importante seguir algunas recomendaciones.
Sea profesional o casero el cubrebocas no debe tocarse cuando se le tenga puesto, no debe manipularse por la zona que queda ante la boca y la nariz sino por las orillas o bien por las cintas sujetadoras y antes de colocarla o retirarla se deberá lavar las manos con agua y jabón.
Otra importante recomendación es cambiarla tan pronto como esté húmeda y no reutilizarla salvo que su material no sea desechable y luego de haberla lavado adecuadamente con agua y jabón, además, cuando finalmente vaya a desecharla colóquela en un recipiente cerrado.
