El policía estadounidense que arrestó y asesinó a George Floyd, ciudadano de origen afroamericano, fue arrestado y acusado de homicidio, se trata del oficial de Mineápolis, Dereck Chauvin, quien previamente había sido despedido, según informó este viernes el Comisionado del Departamento de Seguridad Pública de Minnesota, John Harrington.
El funcionario explicó en conferencia de prensa que los otros oficiales involucrados están bajo investigación pero que se espera también se presenten cargos, están identificados como Tou Thao, Thomas Lane y Alexander Kueng.
El asesinato de George Floyd ha desatado las más fuertes protestas contra la brutalidad policiaca de los años recientes en Estados Unidos, mismas que se produjeron, conforme a la versión de la policía, luego que los agentes hoy implicados, fueron llamados para detener a un hombre de raza negra que presuntamente intentó hacer un pago con un billete falso de 20 dólares en una tienda.
El reporte policial especificó que Floyd fue abordado por la policía cuando se encontraba dentro de su vehículo, nunca se comprobó que se tratara de la persona acusada, ni al momento existen elementos para comprobar la legalidad del arresto que le pretendieron hacer, mucho menos de la brutalidad que se le aplicó.
El mismo reporte termina señalando que el hombre se resistió al arresto y tuvo un “incidente médico”, sin embargo, en varios videos que tras el crimen se viralizaron, se ve como el hombre nunca se resiste al arresto, es sometido con brutalidad y el hoy presunto homicida lo somete contra el piso presionando su rodilla sobre el cuello de Floyd.
En el mismo material se escucha como la víctima en reiteradas ocasiones implora para que se le permita levantar y dice una y otra vez que no puede respirar, el policía en forma depravada no hace caso al sometido y se aprecia que aplica mayor fuerza sobre el cuello del hombre.
El hoy detenido tampoco atiende los reclamos de ciudadanos que exigen un alto al ataque y minutos después el hombre deja de moverse, es entonces cuando los policías implicados en la ilegal detención, llaman un ambulancia en la que moribundo es trasladado Floyd para posteriormente perder la vida por las lesiones infringidas en el ataque.
Tras el hecho la autoridad se negó a levantar cargos contra los oficiales responsables y solo se procedió a su despido, incluso el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo que el FBI interviniera para agilizar la investigación, lo que no impidió que la ciudad entrara en un caos, al desatar protestas que terminaron con el incendio de varios edificios, incluida la oficina de la policía.
