Ineptitud del Secretario de Gobernación de Cholula desencadenó ataque a Comandancia


La ineptitud y torpeza del Secretario de Gobernación de San Pedro Cholula, Carlos Ponce Quijano, permitió el intento de incendio de la Comandacia Municipal y el posterior ataque a la presidencia municipal de Coronango, al no aplicar el Protocolo de Actuación para Casos de Linchamiento, poniendo en riesgo la vida de policías y personal municipal.

La impericia del funcionario de Luis Alberto Arriaga, quedó de manifiesto el pasado miércoles cuando un grupo de aproximadamente 60 personas se presentó en las instalaciones policiacas de Cholula para exigir les fueran entregados 3 presuntos delincuentes que habían cometido un robo con violencia en el vecino municipio de Coronango, expresando abiertamente que los iban a linchar.

Según se desprende de información pública, la mañana del miércoles, 4 sujetos atracaron a un ciudadano del poblado de Mihuacán, conocido como "El Mofles", robando material de soldadura y huyendo en dirección a San Pedro Cholula en una camioneta gris, misma que fue boletinada por el Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo del estado, conocido como C5.

La unidad fue ubicada por la policía de Cholula en Texintla donde intentaron interceptarla, iniciando una persecución hasta el Pueblo de Cocoyotla, en donde los fugitivos intentaron refugiarse en el domicilio de uno de ellos, Juan Valdez, del grupo "Los Tortugos", ahí los uniformados lograron capturar a 3 de los 4 presuntos delincuentes y se los llevaron detenidos a la Comandancia Municipal.

En tanto, los afectados, al conocer la detención, convocaron a la población de Mihuacán y de otros poblados de Coronango a trasladarse a Cholula, incluso el mismo presidente auxiliar de Mihuacán, a través de sus redes sociales, pidió a la gente que había sido asaltada en otras ocasiones, presentarse para identificar a los detenidos, en tanto que otros grupos abiertamente llamaron al linchamiento.

El gobierno municipal de San Pedro Cholula, debió conocer de tales convocatorias y amagos con el debido tiempo como para retirar de sus instalaciones a los sujetos que eran amenazados con ser linchados, así como para blindar sus instalaciones, no hizo lo uno, ni lo otro y horas después ya con la turba encima dio parte al gobierno estatal, quien envió a un delegado estatal a tratar de calmar los ánimos.

Como consta en reportes de testigos y periodistas, el delegado estatal intentó dialogar con los afectados acompañado del Secretario de Gobernación de Cholula, Carlos Ponce, sin embargo los instigadores se mantenían en la exigencia de la entrega de los detenidos para ser linchados, en medio de tales negociaciones, cometieron la imprudencia de informar que los detenidos serían trasladados a Coronango o al C5, incluso invitaron a que fueran para constatar que serían consignados.

Simultáneamente los detenidos fueron sacados de la comandancia, los subieron a una camioneta y se los llevaron enfrente de la turba, lo que desató la irá de los presentes que arremetieron contra las instalaciones y le prendieron fuego al acceso, sin que se implementaran medidas disuasivas de la policía municipal que estaba al mando de Fernando Fierro, quien atónito miraba y daba entrevistas.

Cuando el ataque subía de tono, dos camionetas del ejército se presentaron al lugar y lograron controlar la situación, ante la amenaza de incendiar el inmueble con todo y sus ocupantes dentro, entonces los atacantes optaron por dirigirse a la Presidencia Municipal de Coronango donde incendiaron dos oficinas ya por la tarde.

El Gobierno de San Pedro Cholula incurrió no solo en errores básicos de táctica policiaca y manejo de crisis, infringió normas estatales como las establecidas en el Protocolo de Actuación para Casos de Linchamiento, poniendo en peligro la vida de los detenidos, de sus policías y de su personal administrativo y técnico que se encontraba al interior de la comandancia.

De entrada debió cumplir con el mandado que establece el artículo 12 de dicho ordenamiento que señala: "Las Autoridades Municipales cuando tengan conocimiento de que alguna persona cometió algún hecho delictivo, deberán trasladarlo y ponerlo inmediatamente a disposición del Ministerio Público, y por lo tanto, quedará prohibido tenerlo en la comandancia u oficinas de la presidencia municipal", hicieron exactamente lo contrario.

Tuvieron además cerca de dos horas desde que se convocó al linchamiento por redes sociales, hasta que la población logró llegar a sus instalaciones, para solicitar el apoyo de la Policía Estatal y Ministerial como lo marca el mismo protocolo, incluso de la Guardia Nacional, lo que hicieron cuando ya la turba tenía sitiada la comandancia.

Debieron igualmente proponer un diálogo a través de un comisión representativa y no hablar ante la masa que, como se aprecia en videos difundidos por el propio Ayuntamiento, ignoran al Secretario de Gobernación y deciden sumarse a las acciones vandálicas, cuando éstas se desencadenan, dejando al funcionario municipal hablando solo.

Finalmente y ya sobre los hechos se debió ordenar a los elementos policiacos una formación disuasiva y un amago de dispersión, por el contrario se observa en el lugar una sola patrulla y no más de 10 elementos amontonados en la entrada del lugar, incluso algunos platicando entre los incitadores, en tanto que el grupo táctico, igualmente amontonado, se le ve en el interior de las instalaciones.

Como más tarde se corroboró, bastó con la llegada de 2 unidades militares y su despliegue para controlar los hechos que pudieron terminar en una tragedia y el grupo que pretendía hacer justicia por propia mano, que como se observa en los videos de los hechos, no rebasa las 60 personas y no los 200 que después reportó el Gobierno de Cholula, terminó retirándose ante la sola presencia de los elementos del ejército.


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Publicado por Secretaría de Seguridad Ciudadana Cholula en Miércoles, 27 de mayo de 2020