Un tribunal de segunda instancia decidió ayer por unanimidad mantener la condena contra el ex presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de 17 años de prisión por corrupción y lavado de dinero en el caso vinculado a una casa de campo en la ciudad de Atibaia, en el estado de Sao Paulo.
Durante la sesión, realizada vía conferencia debido a la pandemia, los jueces negaron también la petición de la defensa para revisar la sentencia ante las "dudas, contradicciones y omisiones" que se suscitaron tras su sanción.
Lula, que siempre ha defendido su inocencia, fue condenado en noviembre de 2019 a 17 años de cárcel y un mes por corrupción y blanqueo de dinero al considerar la justicia, sin que se hubieran presentado pruebas, que recibió sobornos de las constructoras Odebrecht y OAS.
