El Gobierno catalán, que tiene las competencias de sanidad, decretó hoy el confinamiento de la zona, con unos 210 mil habitantes, ante el aumento de casos de coronavirus, con lo que estarán restringidas las entradas y salidas en el territorio afectado, se prohíben las reuniones de más de diez personas, en espacios privados y públicos y las visitas a residencias de ancianos.
Esta provincia del norte de España fue de las primeras en registrar brotes de COVID19 vinculados, la mayoría de ellos, a trabajadores de temporal del campo, en una época en la que en esa zona se recoge la fruta de verano.
