El laboratorio británico AstraZeneca y la universidad de Oxford informaron que la vacuna contra el COVID19 que desarrollaron mostró una eficacia del 70% en las pruebas, precisando que la seguridad de esta vacuna la hace muy efectiva y que tendrá un impacto inmediato en esta emergencia de salud pública.
El jefe ejecutivo de AstraZeneca, Pascal Soriot, en un comunicado de prensa señaló que su vacuna, cuyos ensayos clínicos se realizan, entre otros países, en Reino Unido y Brasil, tiene sin embargo una eficacia mucho menor a la de cerca del 95% anunciada para las vacunas producidas por sus rivales Pfizer/BioNTech y Moderna.
Pero utiliza una tecnología más tradicional que la de sus dos competidores, lo que la hace menos costosa y más fácil de almacenar, ya que no necesita ser conservada a una temperatura muy baja; AstraZeneca estimó en el comunicado que su vacuna es "altamente eficaz" para prevenir la enfermedad, y remarcó que durante las pruebas ningún participante desarrolló formas graves de coronavirus ni tuvo que ser hospitalizado.
Los resultados preliminares incluyeron ensayos en más de 2 mil personas, de las cuales 131 contrajeron la enfermedad, la eficacia se ubicó entre 62% y 90% según la cantidad de dosis aplicadas; en total, los ensayos clínicos a gran escala de fase 3 abarcan a 60 mil personas en el mundo y se llevan a cabo en Estados Unidos, Japón, Rusia, Sudáfrica, Kenia y América Latina.
Pero utiliza una tecnología más tradicional que la de sus dos competidores, lo que la hace menos costosa y más fácil de almacenar, ya que no necesita ser conservada a una temperatura muy baja; AstraZeneca estimó en el comunicado que su vacuna es "altamente eficaz" para prevenir la enfermedad, y remarcó que durante las pruebas ningún participante desarrolló formas graves de coronavirus ni tuvo que ser hospitalizado.
Los resultados preliminares incluyeron ensayos en más de 2 mil personas, de las cuales 131 contrajeron la enfermedad, la eficacia se ubicó entre 62% y 90% según la cantidad de dosis aplicadas; en total, los ensayos clínicos a gran escala de fase 3 abarcan a 60 mil personas en el mundo y se llevan a cabo en Estados Unidos, Japón, Rusia, Sudáfrica, Kenia y América Latina.
