La Unión Europea ha comenzado este domingo a blindarse frente al Reino Unido para intentar frenar la propagación de una nueva cepa del virus, detectada en las islas británicas y a la que el Gobierno de Boris Johnson atribuye el repunte de casos de COVID19 en su país.
El Ejecutivo holandés de Mark Rutte fue el primero en prohibir los vuelos procedentes desde el Reino Unido, desde el 20 de diciembre hasta el 1 de enero. Bélgica e Italia también han anunciado el veto a los pasajeros procedentes de Gran Bretaña y Alemania, Francia e Irlanda estudian ya aplicar la misma medida.
España, por su parte, cortará los vuelos con el Reino Unido si no llega una respuesta conjunta de la Unión Europea. “Tras conocer el anuncio de varios países de suspender sus vuelos con el Reino Unido, informamos de que el Gobierno de España ha pedido esta mañana a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y al presidente del Consejo, Charles Michel, una respuesta comunitaria coordinada ante esta nueva situación”, dicen fuentes oficiales.
España, por su parte, cortará los vuelos con el Reino Unido si no llega una respuesta conjunta de la Unión Europea. “Tras conocer el anuncio de varios países de suspender sus vuelos con el Reino Unido, informamos de que el Gobierno de España ha pedido esta mañana a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y al presidente del Consejo, Charles Michel, una respuesta comunitaria coordinada ante esta nueva situación”, dicen fuentes oficiales.
