Médicos Poblanos narraron en Twitter sus últimos días con COVID19: "Este es el fin"


"Este es el fin, me voy a hospitalizar, no sé si salgamos de esta." así se despidió la doctora Janet Ballinas en Twitter quien este miércoles perdió la batalla contra el COVID19, tan solo un día antes se había ido su esposo víctima del mismo virus, el doctor Joaquín Alejandro González, director del Hospital General de Tepeaca, quien fue más duro en su despedida en la misma red: "Todos estamos hartos, gracias por no cuidarse" habría reclamado a sus pacientes, alguno de los cuales terminó contagiándolo.

Los dos médicos de Puebla, por meses dieron la batalla contra la pandemia salvando a cientos de pacientes víctimas del virus que se los llevaría a ellos, sus últimos días fueron duros y los narraron en la red, el devastador encuentro con la letal enfermedad quedó plasmada en sus cuentas donde eran identificados como el doctor Laringoscopio y la doctora Plaqueta o Fresis.

Tan solo 13 días antes, la doctora Fresis despedía el 2020, el año del COVID19, con un stiker de un michi manejando un automóvil con la frase: "Cuando vas camino al hospital porque te tocó guardia el 31 de diciembre" y a continuación sentenciaba en otro tuit: "Ya huele a Año Nuevo y si no hueles mejor no salgas".

El primer día del 2021 lo inició quejándose no sin razón: "1 de enero: día en el que llega al servicio de urgencias, DM y HAS descontrolados, deshidratados, politraumatizados, quemados, lesionados por PAF y no podían faltar las embarazadas que se estuvieron aguantando para estar en la fiesta".

Por su parte el doctor Laringoscopio un días después presentaba los primeros síntomas de la enfermedad y tuiteaba: "Creo ya valí madres HDPM", para luego quejarse: "Que feo cuando los pacientes son mal agradecidos y más cuando son conocidos" en referencia a enfermos que tras curarse, tratan de eludir a los médicos que resultan contagiados, COVIDchenchos los llamó.

El 4 de enero la doctora Fresis premonitoriamente publicó: "Por si me muero, ya deje mi herencia" y un día después expresó su anhelo por recibir como regalo de Reyes una avalancha Apache; pero el 6 de enero los Reyes llegaron con lo que sería una noticia cargada no de oro y mirra, sino de fatalidad: las pruebas COVID19 habían resultado positivas para ella, su esposo y sus padres.

Fresis todavía se dio el lujo de bromear: "Esta prueba, ni la de embarazo, quería que saliera positiva este año" y ambos se dieron tiempo para felicitar a las enfermeras en su día con su particular estilo desenfadado con el que acostumbraban manejar sus redes sociales.

El doctor Laringoscopio todavía publicó una convocatoria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas e insertó en la parte alta de su cuenta una frase lapidaria: "Todos estamos hartos, gracias por no cuidarse", retuiteando al doctor Nimodipino, sin saber que sería su última publicación y un genuino reclamo a aquellos que han desatendido las medidas sanitarias, alguno de los cuales terminó infectándolo en el hospital que dirigía.

El 9 de enero la doctora Fresis redactaba también su último mensaje, sus conocimientos médicos seguramente le adelantaban la gravedad que enfrentaba: "Este es el fin, me voy a hospitalizar, no sé si salgamos de esta. Me preocupan mis papás también".

Joaquín Alejandro murió el martes, su esposa nunca se enteró, se encontraba tan grave que ni siquiera pudo recibir la noticia y lo siguió un día después, ni uno ni otro pudieron ver las esculturales bailarinas de algunos teibol que contrataron los dueños de los Gym para bloquear las avenidas de la ciudad de Puebla exigiendo al apertura de sus negocios, tampoco escucharon los cacerolazos de los restauranteros que horas después de su muerte reclamaban el fin del confinamiento al grito de "Abrir o morir".