La vida y obra de Da Vinci, uno de los genios más trascendentales de la humanidad, ha sido objeto de incontables estudios, aunque en esta oportunidad se presentan nuevas conclusiones y abordajes, como en el caso del uso del infrarrojo, que ha llevado a la muestra a ser uno de los eventos a nivel global, con más de 200 mil entradas reservadas antes de su apertura.
Uno de los grandes ejes de la muestra es el costado pictórico del artista, quien dejó en sus 67 años, alrededor de 20 obras, todas significativas: cinco pertenecen a Francia -donde murió- y son de la muestra permanente del Louvre: La Gioconda; La Belle Ferronière; La Virgen de las rocas; La Virgen, el Niño Jesús y Santa Ana, y San Juan Bautista.
El resto pertenecen siete a Italia, repartidas entre el Vaticano y varias colecciones públicas; y nueve se hallan en grandes instituciones europeas y americanas. La Reina de Inglaterra prestó su colección de 24 dibujos, aunque también realizaron préstamos excepcionales el British Museum, la National Gallery londinense, los Museos Vaticanos, el Metropolitan neoyorquino, la GalerÃa de la Academia veneciana y el Hermitage de San Petersburgo.
