El cadáver de un niño encontrado en la basura del Centro de Reinserción Social de Puebla (CERESO) habría sido sustraído de un panteón de la alcaldía de Iztapalapa de la ciudad de México, según revela una investigación realizada por la organización Reinserta, luego que la incompetencia del Gobierno de Puebla no permitiera aclarar el caso.
Lo anterior fue informado vía redes sociales por la activista de dicha organización, Saskia Niño de Rivera, quien señaló que el menor llevó el nombre de Tadeo, habría nacido el pasado 4 de octubre y muerto el 5 de enero por una hemorragia pulmonar, por lo que fue enterrado en el panteón de Iztapalapa.
El menor era hijo de la familia Ayala Peralta, la que al enterarse del caso de Puebla acudió al panteón donde descubrió que en la tumba de su hijo no se encontraba el cuerpo, tras el hecho fue amenazada para no denunciar tal situación.
La organización citada informó que acompaña a la familia del menor para aclarar el caso y que la madre ya había acudido a la fiscalía de Puebla para exigir se realicen las investigaciones correspondientes, que el gobierno de Puebla y las autoridades penitenciarias no han realizado.
Por su parte, las autoridades ministeriales de la ciudad de México también procedieron a iniciar las investigaciones correspondientes, en tanto que el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, lejos de presentar resultados del caso que ha causado indignación nacional, se concretó a criticar y amenazar a las organizaciones civiles que exigen se aclare el hecho.