Las autoridades de emergencia que luchan contra los flujos de lava y gases provenientes de la erupción del volcán Kilauea de Hawaii advirtieron a los residentes que dejen ya sus casas por la apertura de una nueva fisura y la destrucción de estructuras.
Kilauea ha destruido 26 casas y forzado la evacuación de 1.700 personas desde que entró en erupción el jueves, arrojando lava y gases tóxicos volcánicos en una pequeña zona de la Isla Grande de Hawii.
Una nueva fisura se abrió el domingo por la noche en la zona de Leilani Estates, a unos 19 kilómetros del volcán, lo que desató un alerta a través de los teléfonos celulares para que los residentes abandonen sus casas para evitar el dióxido de azufre, que en grandes niveles puede ser fatal.
Hasta el momento no se han reportado muertes ni lesiones graves por la erupción del volcán, según la Agencia de Defensa Civil del condado de Hawaii. Los evacuados de Leilani Estates recibieron autorización para volver a sus hogares para buscar a sus mascotas, medicamentos o para chequear cómo estaban sus casas.
